miércoles, 8 de septiembre de 2010

'Un día perfecto para el pez plátano' y 'El tío Wiggily en Connecticut' de J.D. Salinger


Me he propuesto releer todo Salinger. Poco a poco y con buena letra (o no). La mayoría de cosas será la cuarta vez que las leo, pero estoy segura de que me gustarán tanto (o incluso más) que la primera. Intentaré ir comentando aquí todo a medida que vaya leyendo. Espero que la pereza o las obligaciones no me lo impidan. Empiezo con los dos primeros relatos de 'Nueve cuentos': 'Un día perfecto para el pez plátano' y 'El tío Wiggily en Connecticut'.

Entre las cosas que más me gustan (y más envidio) de Salinger son los diálogos. Suenan tan reales, tan auténticos, tan cuotidianos. Parece que hablan de nada, pero en realidad acaban contando tanto. Realmente me encanta como muchos de los cuentos de Salinger (como estos dos primeros) están construidos casi enteramente con diálogos, sin casi nada de narración, y aún así (indirectamente) acaban explicando tantas cosas. Es magnífico.

Otra de las cosas que me encantan de Salinger es que casi en todas sus obras hay niños y adolescentes. Mientras que hay muchos escritores en los que todos los adolescentes y especialmente todos los niños son iguales, en Salinger uno ve que todos tienen personalidades distintas. Aunque la Sybil de ‘Un día perfecto para el pez plátano’ y la Ramona de ‘El tio Wiggily en Connecticut’ aparezcan tan brevemente, a Salinger le bastan un par de pinceladas para dotar estos personajes de personalidades propias. Por supuesto que son niñas-listas-y-repelentes pero son adorables, sobre todo Ramona, con sus gafas, sus botas de agua y su necesidad de inventarse amigos imaginarios.

Me encanta la estructura en tres partes de ‘Un día perfecto’, a pesar de que (a diferencia de muchos fans) no lo considero el mejor cuento de Salinger: la primera parte con la conversación telefónica entre la mujer de Seymour Glass y su madre, la segunda parte con la conversación entre Seymour y Sybil, y finalmente el desenlace. Me encanta que Seymour no aparezca desde el principio, sino que primero se nos presente a través de los ojos de su suegra, que luego lo veamos aparentemente feliz conversando y jugando con una niña, en una imagen que no concuerda para nada con la que se ha hecho la suegra, y que al final llegue el desenlace sin que sepamos ni remotamente por qué se suicida Seymour. Es como si el cuento nos dijera que, a pesar de todas las cosas bonitas que hay en el mundo (porque la parte con Seymour y Sybil es realmente bonita), a veces no hay suficiente para soportarlo. Y es terrible. Y eso que Seymour a mí nunca me ha caído bien.

Durante mucho tiempo creo que ‘El tío Wiggily’ fue mi cuento de Salinger favorito. Probablemente porque yo era muy joven y es el que tiene una lectura más fácil y directa. Ahora aún está entre mis favoritos, pero no tanto, y me sigue pareciendo brillante la forma en la que poco a poco vamos descubriendo la infelicidad de Eloise y también la manera en que (la pobre) Ramona roba todas las escenas en las que aparece. El final me parece demoledor, como tendrían que ser todos los finales de todos los cuentos, porque la tragedia no es que Eloise antes fuera feliz y ahora ya no lo sea, la tragedia es que Eloise antes era una buena chica y ahora se ha convertido en una amargada egoísta y cruel. Y esta revelación final me parece genial y convierte el cuento en un cuento realmente devastador.

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Enlace a los 'Nueve cuentos' de Salinger íntegros y traducidos al castellano.

6 comentarios:

jordim dijo...

Salinger rules.

Núria dijo...

Indeed :)

yo dijo...

Chéjov creo que no opinaba lo mismo que tú sobre cómo debían acabar los cuentos. He visto tu otro blog, y siempre me ha parecido que había cierta conexión entre DFW y Salinger. Obviamente no es su estilo, pero sí algo algo parecido a un "humor triste" que comparten.

Núria dijo...

Estoy bastante de acuerdo en la comparación entre DFW y Salinger. Son muy distintos y sin embargo tienen algo de parecido. Por ejemplo, el Hal Incandenza de 'La broma infinita' es en cierto modo una nueva versión de Holden Caufield.

´´Saray´´ dijo...

A mi me fascina Un d�a perfecto para el pez pl�tano; como escritor de relato corto Salinger era un crack.

Núria dijo...

Que prefiera otros relatos de Salinger antes de 'Un día perfecto para el pez plátano' no quiere decir que éste no me parezca una delicia y, aunque pueda sonar redundante, también perfecto :)