miércoles, 13 de octubre de 2010

'El vell botiguer i altres contes' de Iván Mándy


Estaba yo en la biblioteca buscando algún libro de Katherine Mansfield cuando me topé con éste. No había oído nada del autor, pero aún así algo me llamó la atención. Leí la contraportada y me enteré de que el tipo era húngaro y probablemente fue esto lo que en último término me impulsó llevármelo a casa. Parece que no está traducido al castellano y que la edición en catalán ya está descatalogada. Tampoco he podido encontrar más libros traducidos de este autor (a no ser que sean traducidos al inglés). De hecho, he podido encontrar poquísima información sobre este escritor en Internet y, aún así, paradójicamente, en lo poco que he podido encontrar siempre se decía que era uno de los autores húngaros más importantes de después de la segunda guerra mundial.

Se ve que los padres de Iván Mándy se divorciaron cuando él era pequeño y él se quedó con su padre, que era un bohemio que se lo llevaba de hotel en hotel (pero hoteles baratos de los suburbios de Budapest) y no se preocupaba ni por si iba a escuela ni nada. De modo que Iván iba poco a la escuela, se pasaba muchas horas solo y no acabó ni la secundaria. Se ve que los dos iban mucho al cine para evadirse y en los cuentos que he podido leer hay mucho amor al cine y en el estilo algo de influencia de la narración cinematográfica. Durante la segunda guerra mundial, el padre se las arregló para que no se llevaran a filas a su hijo, ingresándolo en el hospital y haciéndolo pasar por enfermo. Se ve que el padre ante el tribunal que quería mandarlo a la guerra se presentó con uno de los libros que había escrito su hijo y les soltó que aquello era la contribución a la patria que hacía su hijo.

Sus cuentos están protagonizados por gente de clase baja, perdedores que quizás han vivido tiempos mejores pero que ahora ya no les queda nada, y pasan en cines de barrio, tabernas, campos de fútbol destartalados, escaleras de vecinos, parques públicos, habitaciones de hotel roñosas, etc. Tienen un punto costumbrista y la intención de centrarse en vidas y acontecimientos banales. Pero más que nada creo que hablan de soledad. Quizás los que más me hayan gustado hayan sido el de la visita al padre y la visita a la madre, que tienen un mismo narrador y que está claro que tienen mucho de autobiográfico. Los dos están construidos como si fueran calidoscopios, de una forma casi impresionista, pero sin que nunca el estilo eclipse el fondo. También debe tener algo de autobiográfico el cuento de un vendedor ambulante que, como no tiene un lugar donde pasar la noche, se hace pasar por enfermo para que lo acojan en un hospital. Éste tiene un humor algo kafkiano delicioso. Aunque, de hecho, muchos de los cuentos tienen bastante sentido del humor, aunque sutil y particular.

Aunque los cuentos están todos protagonizados por personajes marginados y solitarios (en este sentido quizás mi favorito sería el que está protagonizado por un portero de una casa que se siente solo hasta que un día descubre un adolescente vagabundo y hambriento escondiéndose en su escalera y decide acogerlo), hay pocos que tengan intención política. Incluso los que hablan de la situación política en Budapest durante y después de la guerra, más que de política hablan de otras cosas. Está el del hijo exasperado que aconseja a la madre como tiene que hablar ahora que son los comunistas quenes mandan para no quedar como unos partidarios del antiguo régimen, pero este cuento es por encima de todo cómico y es una delicia. Luego está el de la delatora, que poco tiene de divertido, y que es terriblemente cruel, pero nada maniqueísta; es una maravilla como se pone en la piel de todos los implicados sin tomar partido, aunque al final yo creo que es más una historia de soledad que de delaciones. En cualquier caso, es un cuento magnífico, como prácticamente todos los de este libro, que sin duda es una pequeña joya.


11 comentarios:

Elena Rius dijo...

Bonito comentario. Lástima que aquí se conozcan tan poco las literaturas del Este de Europa, que son tan ricas.

Núria dijo...

Gracias, Elena. Sí que es una lástima que se conozcan tan poco las literaturas de la Europa del Este. Yo hasta hace dos años no había leído nada de ningún autor de estas literaturas, pero desde hace algún tiempo estoy intentando solucionar mi ignorancia, aunque hay tan poca difusión y (comparativamente) tan pocas traducciones que es difícil.

La mujer Quijote dijo...

Poco a poco van apareciendo más cosas. No hace muchos años era imposible encontrar nada de autores como Kis, Kozstolanyi, Schulz, Kristoff o Andric. Ahora son autores que ya empiezan a estar en los catálogos, aunque muchas librerías no se hayan enterado.
Mejor suerte han corrido los rusos, aunque tampoco sea para lanzar cohetes.

Núria dijo...

De Kozstolanyi, Kis y Andric tengo libros comprados esperándome (a ver si encuentro el momento). Del primero ya leí 'Anna Edes' y me encantó. Empecé uno de Schulz, pero el estilo me pareció tan empalagoso que no pude terminarlo y dudo que vuelva a intentarlo. De Kristoff también empecé con la trilogía de Claus y Lucas y no empecé con muy buen pie, pero creo que algún día seguiré.

armchair traveler never! dijo...

Gracias por esta recomendacion Nuria; me acabo de pedir por Amazon sus cuentos completos en ingles por 1,12 libras mas los gastos de envio, vaya ganga :)

Un peque�o comentario, chicas... Europa del Este, la expresion asi tal cual, muchos polacos y hungaros entre otros la consideran un termino despectivo. Se que esto no se sabe en Espa�a y se dice sin maldad pero en el Reino Unido he escuchado a mas de un espa�ol decir esto delante de personas de estos paises y ha sido muy incomodo para ellos. Por ejemplo, los polacos consideran que su pais es el centro de Europa y que merecian entrar en la UE mucho antes que otros como el nuestro o Grecia.

En ingles se traduce a muchisimos autores de esos paises asi que yo recomiendo leer en ingles, no solo en espa�ol.
(El comentario todo sin acentos para que no salgan simbolos raros; sigo con problemas en el teclado).

Núria dijo...

Vaya, es bueno saber que la expresión "Europa del Este" es considerada despectiva. Quizás nos salve de una futura métida de pata épica.

La verdad es que yo uso/usaba indistintamente e indiscriminadamenes las expresiones Centro-europa y Europa del Este para referirme a lo mismo. Aunque si uno se para a pensarlo, es verdad que el este de Europa en realidad son parte de Rusia y los países bálticos, y que hungría/polonia/etc. quedan en el centro. Además, la verdad es que muchas veces también me siento culpable por utilizar expresiones que engloban bajo un mismo nombre literaturas de países distintos. Y así vamos.

Soy consciente de que debería leer más en inglés. Lo que pasa es que soy terriblemente vaga y leyendo en inglés voy mucho más lenta que en los idiomas que de verdad son míos, y siempre que puedo me lo acabo ahorrando.

armchair traveler never! dijo...

Yo igual Nuria; hasta que me mude al Reino Unido ni idea; es mas, estando en el colegio de pequenya cuando paso lo de la velvet revolution y Checoslovaquia se separo hasta entonces deciamos Europa del Este sin problemas y la ninya eslovaca que llego a mi colegio se ofendio cuando lo dijimos delante de ella pero teniendo yo 13-14 anyos pense que eran cosas suyas, no de una nacion al completo. Ucranianos, georgianos, letones, estonios, rusos etc, etc (incluso armenios) tambien se llaman a si mismos europeos quitando lo del Este. Curioso (casi todo entonces el terreno que cubre hasta las montanyas Urales y mas alla)

A mi me pasa; necesito mejorar mi frances ya pero me siento demasiado vaga para leerme una novela completa y solo me leo libros de cocina (recetas) en ese idioma jeje.

PD: �Has leido a Quim Monzo, lo recomendarias? en EE.UU esta vendiendo como churros desde que le han traducido al ingles hace unos meses y estoy con la duda si debo leer algo suyo.

Núria dijo...

Yo el francés lo llevo mucho peor que tú, porque sólo hace un año que lo empecé a estudiar en serio y lo que estamos leyendo ahora son 'Les vacances du Petit Nicholas' XD

Me hace mucha ilusión saber que Quim Monzó no sólo ha sido traducido al inglés sino que encima está vendiendo bien, porque soy bastante fan. Sus cuentos me encantan (las novelas, que son pocas, no las he leído). Yo siempre encuentro sus cuentos muy divertidos y lúcidos. Pero hay recopilaciones de cuentos que están mejor que otras. No tengo ni idea de qué se ha traducido. A mí me gusta más lo más reciente ('Mil cretins' y 'El millor dels móns'), porque parece que cada vez se vuelve más duro, en el sentido de que sus cuentos siguen siendo divertidos pero cada vez son más amargos. Aunque luego están los 'Vuitanta-sis contes' que es una recopilación y revisión de los mejores primeros cuentos de Monzó, que hizo él en persona y que también valen mucho la pena.

Mira, cuentos de Monzó, traducidos al inglés XD

http://wordswithoutborders.org/contributor/quim-monzo

La mujer Quijote dijo...

Yo a la literatura de la que hablamos me suelo referir, erróneamente por generalizar, pero menos peyorativo que la de "paises del este" (este y oeste siempre es una apreciación relativa), "leer a los eslavos".
Con respecto a lo de leerlos en inglés, al final, salvo que se sea bilingüe, que no es mi caso, eso equivale a traducir una traducción, y eso ya no me gusta nada. Claro que a veces es el único remedio que hay.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Me sumo a los comentarios. Aunque por regla general cuando hablamos de Europa del Este sabemos a lo que nos referimos, es cierto que caemos en una discriminación, porque Europa es una, y eso de "Occidente" y "el Este" ha de pasar a la historia. Prefiero hablar de las literaturas de la Europa central y oriental.
Por otra parte, coincido en la excepcionalidad literaria de Iván Mandy y de muchos de los autores de aquella antigua "otra Europa" que se han traducido en los últimos años.

Núria dijo...

Sí, a mí estas expresiones como Occidente y el Este también me producen escalofríos por reduccionistas y egocéntricas, pero aún así, están tan arraigadas en la imaginación colectiva, que a veces se me escapan y luego me siento incluso culpable.