lunes, 13 de diciembre de 2010

'El diablo en el cuerpo' de Raymond Radiguet



La biografía de Raymond Radiguet es de aquellas que siempre divierte contar, porque fue el típico bohemio con un punto de escritor maldito, terriblemente precoz y que murió ridículamente joven. En el instituto pasó por un alumno mediocre y vago, así que pronto lo dejó, se quedó en casa y se dedicó a leer. Con el tiempo también dejó la casa paterna y se dedicó a vivir la vida bohemia. Fue protegido de Jean Cocteau y murió a los veinte años, pero ya había tenido tiempo de escribir un buen puñado de poemas y dos novelas, la primera de ellas fue ‘El diablo en el cuerpo’, que según parece tiene un punto de autobiográfico. ‘El diablo en el cuerpo’ narra la relación amorosa entre un chico de 16 años y una joven casada de 19, durante la primera guerra mundial, mientras el esposo de ella está en el frente. Al principio del libro el narrador nos describe una escena en que una mujer se ha vuelto loca, ha subido a un tejado y no quiere bajar para nada del mundo, a todos los que se le acercan para ayudarla les tira tejas para alejarlos, y no es difícil intuir que la escena acabará trágicamente; el protagonista lo sabe pero aún así no puede quitar los ojos de la loca encima del tejado, ya que está fascinado por la belleza entre poética y sórdida que tiene toda la escena. Algo parecido pasa con esta novela.


‘El diablo en el cuerpo’ es una novela narrada en primera persona y muy introspectiva, pero a la vez cuenta todos los hechos con un aire frío y distanciado. El nivel analítico e introvertido del libro me recuerda al ‘Adolphe’ de Benjamín Constant (que dicho sea de paso es uno de mis libros favoritos), aunque por la forma impasible e indiferente de contar los hechos parece presagiar en cierto modo ‘El extranjero’ de Albert Camus (que dicho sea de paso es otro de mis libros favoritos). No diría que se trata de una historia de amor, porque lo que siente él por ella no es amor puro y desinteresado sino simplemente vanidad recompensada, arrogancia satisfecha, posesión y celos. Lo que ella siente por él también es un sentimiento egoísta, aunque probablemente no tanto, y definitivamente está influenciado por las nociones románticas que habrá sacado de los libros. Sin embargo, no es para nada una historia romántica, por más que el final sea en cierto modo trágico, porque en lugar de pasión hay racionalidad. Es una obra realmente curiosa, original, diferente y recomendable.


2 comentarios:

ramon dijo...

has leido algo de john benville???

Núria dijo...

Ups, pues no. Alguna recomendación en especial?