jueves, 1 de mayo de 2014

'La casa de hojas' de Mark Z. Danielewski



Parece que lo más habitual entre los que han leído 'La casa de hojas' de Mark Z. Danielewski es convertirse en un fan obsesivo de la novela, o bien odiarla a muerte por pretenciosa. En cambio, yo estaría en un término medio. Me ha gustado, incluso diría que me ha gustado mucho, pero paradójicamente me es más fácil entender a los que la desprecian que a los que la idolatran. A ver, me parece un divertimento realmente ingenioso, un artefacto de lo más curioso e interesante, pero aquí se termina la cosa. No creo que sea revolucionaria, porque no va a cambiar la forma de escribir, se quedará en una anécdota simpática en la historia de la literatura en forma de nota a pie de página que muchos pasarán por alto. Y esto con una buena dosis de suerte. 

Johnny Truant es un jovencito que un día se topa con un manuscrito titulado 'El expediente Navidson', presuntamente escrito por un tipo ciego llamado Zampanò, manuscrito que es el análisis de una película documental sobre una casa encantada que supuestamente revolucionó el mundo académico, pero en realidad nadie ha oído hablar de ella. La novela tiene dos líneas argumentales (las desventuras de Johnny Truant y el análisis de la película) que más que entremezclarse corren paralelas. 

El problema es que Johnny Truant es un gilipollas que se cree más listo y profundo de lo que en realidad es y tenemos que tragarnos sus aburridos desvaríos etílico-lisérgicos y los relatos de sus sesiones de sexo con un montón de tías buenas, aunque desgraciadamente entre este montón no se encuentra a la chica de sus sueños, que se dedica a ignorarlo bastante por más que también le parece mono (ay, qué penita). La verdad es que esta parte es tan intrascendente e infumable que estuvo a punto de arruinar todo el libro. 

Infinitamente más interesante es la parte en la que un matrimonio en crisis se muda, con sus dos hijos, a una casa que es más grande por dentro que por fuera, una casa que esconde un inmenso vacío de frío y oscuridad, y que puede cambiar de forma instantáneamente según las presencias que detecte. Esta parte está repleta de notas a pie de página (en los que uno se puede perder fácilmente y) que en su mayor parte hacen referencia a artículos que no existen, aunque también hay otros que sí que existen. 

Por otra parte, también salen personajes famosos reales (escritores, intelectuales y expertos en los más diversos campos) que dan su interpretación de lo que significa la casa, una interpretación que siempre barre para su casa (perdonad la redundancia), es decir, imponen su pensamiento a la interpretación de la casa; básicamente hacen que signifique lo que ellos quieren que signifique. Esta parte, que se mofa de la literatura académica, es realmente divertida, muy conseguida. No se puede negar que Danielewski se lo ha currado mucho y que le ha salido bien. 

Así, me ha encantado cómo se analiza la crisis matrimonial y otros aspectos cotidianos como si fuera un tema académico, y cómo el manuscrito intenta otorgar un simbolismo trascendente a detalles sin importancia. Lo dicho, es realmente divertido, a la vez que interesante. En cambio, como novela de terror, el libro se queda cojo. Hay momentos inquietantes, sin duda; pero la intensidad de las primeras exploraciones de la casa se va diluyendo progresivamente, hasta el punto que la última ya resulta repetitiva y el final decepcionante. 

Volvamos por un momento al odioso Johnny Truant. Se supone que tenemos que creernos que la lectura del manuscrito lo afecta de tal modo que empieza a tener ataques de ansiedad y acaba por volverse medio loco. Pero, claro, es difícil de creer, porque el pavo está leyendo lo que estamos leyendo nosotros y definitivamente no hay para tanto. Luego los desvaríos de Johnny adoptan un aire de pesadilla y creo que se supone que tiene que dar miedo, pero la verdad es que la cosa más bien da risa. 

Definitivamente el personaje de Johnny Truant y su historia están a punto de arruinar todo el libro, que sería infinitamente mejor si le cortaran toda esta parte. Y ya que estamos puestos a pedir, yo pediría que en su lugar se nos explicara la historia de Zampanò, que parece un personaje más interesante. Aquí y allí se nos insinúa algo, pero poco. A la novela definitivamente le gusta insinuar aquí y allí, pero sus insinuaciones se quedan en nada. Yo esperaba un giro final, una revelación, pero no llega nada. Reconozco que esto me ha molestado un poquito y en ocasiones me ha dado por pensar que la novela también se cree más lista de lo que en realidad es. 

Vale, la novela es muy lista y hábil en lo que se refiere a temas formales pero no tanto en el fondo. Por eso me molesta bastante que la comparen con 'La broma infinita' de David Foster Wallace, porque allí sí que hay forma y fondo. No es que 'La casa de hojas' sea una novela vacía de contenido, pero este contenido es sólo bueno, para nada excepcional ni novedoso. Realmente no creo que sea necesario leerla dos veces para entenderla (como se dice por ahí). Realmente no es tan difícil de seguir y entender; sólo pide un poco de paciencia, pero más porque es un libro gordo y pesado que no argumentalmente complejo. 

'La casa de hojas' tiene unos cuantos trucos formales realmente ingeniosos y lo mejor es que estos trucos formales están ligados al contenido. En este libro la distribución del texto en la página en blanco es fundamental. Así, hay todo un capítulo que habla de personajes perdidos en un laberinto mientras que los lectores también nos perdemos en un laberinto de notas a pie de página. En otros capítulos, hay páginas con pocas palabras y el enorme espacio en blanco que queda nos transmite la sensación de vacío físico que sienten los personajes. A veces se tiene que girar el libro, ponerlo de través o boca abajo y, con un libro tan gordo y pesado, éstas pueden ser operaciones bastante engorrosas, pero ahí está la gracia. 

Ciertamente me ha gustado que los hallazgos formales no sean gratuitos, sino que estén ligados al fondo, que tengan su razón de ser. También me ha encantado toda la parodia de la literatura académica, y la mayor parte de la historia del matrimonio en crisis y la casa encantada y el simbolismo psicológico de la oscuridad que reina en ella. Es un libro curioso, interesante, divertido, muy currado. Me lo he pasado muy bien leyéndolo pero creo que le falta un gran trecho para ser la obra maestra que dicen por ahí. 


5 comentarios:

Mar dijo...

O sea que así en plan ejercicio y sin esperar una revelación divina, es recomendable, ¿no?

¡Una abrazo!

Bea Mendes dijo...

He leído todo tipo de opiniones, negativas y algo positivas -sin llegar a serlo del todo-. El caso es que he decidido no leerlo. No sé, no creo que me guste. Además no me hace mucha gracia la edición, la historia ni el precio. Lo que yo buscaría en este libro sería el "terror", y veo que ni eso tiene.

Núria dijo...

Mar, si te lo tomas como un divertimento y no esperas que sea la obra maestra que va a cambiar la historia de la literatura, es disfrutable.

Bea, yo lo tomé prestado de la biblioteca, pero si hubiera tenido que comprarlo y pagarlo con mi dinerito, probablemente no lo habría leído nunca. Yo no soy nada leída en literatura de terror, pero sí sé que 'La casa de hojas' no da miedo, aunque como meta-reflexión sobre las historias de terror está interesante. Pero ciertamente se pasa de caro.

pep gavalda palacin dijo...

Gràcies per la teva ressenya Núria!

He tingut uns quants cops el llibre a la mà decidint si valia la pena comprar-lo o no.

...em sembla que faré com tu: l'agafaré de la biblioteca i així no em doldrà si al final no me'l acabo de llegir.

Núria dijo...

Pep, jo no recomenaria comprar-lo, però sí que recomenaria llegir-lo si es té l'oportunitat a l'abast (agafant-lo de la biblioteca, que algú te'l deixi, el que sigui).

Gràcies a tu per llegir i deixar un comentari!