lunes, 11 de mayo de 2009

'Adiós, hasta mañana' de William Maxwell


Sabía que el nuevo libro de William Maxwell que me decidiera a leer nunca me podía gustar tanto como 'Vinieron como golondrinas', porque pocos libros tienen una sensibilidad tan exquisita como tiene esta obra tan perfecta, pero aún así 'Adiós, hasta mañana' me ha decepcionado, o quizás debería decir que me ha decepcionado más de lo que me imaginaba. El narrador es un ex-niño hipersensible que toda su vida se ha sentido culpable por no haber saludado en el pasillo del instituto a un antiguo amigo que no había vuelto a ver desde que el padre de este amigo asesinó a otro hombre. Ahora el narrador mira atrás e intenta reconstruir o reimaginar cómo se llegó a esta tragedia. Me encanta la estructura del libro. El libro empieza con el descubrimiento de un cadáver en tercera persona, sigue con una presentación en primera persona de la vida íntima del narrador cuando sucedió, para luego volver a el mismo plano externo y contarnos la historia del amigo del narrador, para acabar con una reflexión en primera persona del narrador. Y Maxwell escribe muy pero que muy bien, con un estilo diáfano y evocador. El problema es que a la novela le falta algo. Le falta lo que yo llamo garra. Se devora y se disfruta en una exhalación. Y cuando se termina sientes la dosis justa de melancolía. Pero el problema quizás sea éste, que todo es demasiado justo y exacto y mesurado, y más que nada muy predecible. El problema en último término es que son mucho más interesantes los pocos capítulos que desde un punto de vista interno se narra la infancia del narrador que los que narran desde la distancia la infancia del amigo del narrador. Los primeros tienen la intensidad y la sensibilidad que tenía 'Vinieron como golondrinas', mientras que los segundos se quedan a medio camino.

2 comentarios:

rojo y gris dijo...

Ay Nuria, tus reseñas siempre tan agradables,, no disfruto tanto leer reseñas como las tuyas, no se si te paguen por escribir reseñas, pero deberian, porque de los que les pagan por escribir reseñas de libros no he leido casi ninguno que me guste tanto como vos escribes.

Núria dijo...

Muchas gracias, me voy a poner roja y todo...

No, no me pagan por escribir reseñas, aunque no me importaría... ;)

En lo más alto de mi top de trabajos ideales está el de crítica de cine de la revista Cahièrs du Cinéma en los años 50 y 60, que es algo parecido a escribir reseñas de libros, pero en más glamuroso.