martes, 5 de julio de 2011

Anna Karenina: Primera parte



Por fin lo he hecho. Por fin he empezado ‘Anna Karenina’ después de tanto tiempo diciendo que lo tenía/quería hacer. Durante varios años entre mis propósitos de año nuevo siempre estaba el de leerme este libraco. Pero no soy tan ingenua como para creerme que ya está todo hecho. De hecho, se admiten apuestas sobre cuánto tardaré en desanimarme y dejarlo aparcado, sobre en qué página me quedaré encallada y lo abandonaré. No es ningún secreto que me cuesta mucho leer libros gordos. En lo que va de año la mayoría de libros que he leído no han llegado ni a las 300 páginas.

De momento me he leído sólo la primera parte del novelón de Tolstoi. Voy sólo por la página 131 y hay 875. Mi propósito es ir comentando mis impresiones en este blog. Aviso que inevitablemente habrá spoilers. Así que si alguien no lo ha leído y no quiere enterarse de aspectos importantes de la trama y llegar virgen al libro (o al menos todo lo virgen que se puede llegar a un libro del que todo el mundo sabe el final) será mejor que no me lea.

Pues bien, Anna Karenina tarda 70 páginas en aparecer y, una vez aparece, sólo le hacen falta cuatro páginas para que ya la odie a muerte. Es que es tan buena y perfecta y todo el mundo la quiere y la admira tanto. Y la verdad, llamadme envidiosa o egocéntrica, pero si yo leo no es para leer sobre personajes perfectos con una vida fácil, sino sobre personajes como yo, con defectos y con una vida chunga.

Al principio odiaba muy mucho a Karenina y no tenía ninguna esperanza de acabar el libro. Me molestaba que fuera santa Anna Karenina, pero me molestaba aún más que pareciera que Tolstoi se había encoñado con el personaje que había creado. Es una impresión que ya tuve con la Natascha de ‘Guerra y paz’; me parecía que Tolstoi estaba ridículamente enamorado de Natascha y no se molestaba en esconderlo, y esto me daba mucha rabia y fue una de las principales razones por las que creo que no acabé disfrutando ‘Guerra y paz’ tanto como se suponía que tenía que disfrutarla.

Pero luego hay la escena del baile en que Anna se pone a flirtear con Vronsky delante de las narices de Kitty, a pesar de que Anna sabe perfectamente que a Kitty le mola Vronsky y se quiere casar con él, y a pesar de que antes Anna ha disfrutado como una perra haciéndose pasar por la amiga del alma de Kitty. Entonces Kitty (que hasta ahora tampoco me caía nada bien, porque me parecía una pava, pero al verla sufrir me enterneció y la acabé perdonando porque al fin y al cabo es una cría y es normal que sea pava y vanidosa y todas estas cosas), es entonces cuando Kitty (y los lectores, entre los que me incluyo) vemos que Karenina era una falsa y una hipócrita.

A partir de ahí me dije que no debía preocuparme tanto analizando qué era lo que sentía Tolstoi por los personajes que había creado sino lo que yo sentía por ellos. Ya saben, olvidarse de intentar esclarecer cuál era la intención del autor y centrarme en sacar yo una lectura personal. Así que de momento he decidido que ‘Anna Karenina’ va de que hay de tener cuidado con las que van de super guays y caen tope bien a todo el mundo, porque no suelen ser trigo limpio. Y en consecuencia también va de cómo la gente es tonta y se deja engañar por las apariencias. De momento me quedo con esto. Luego quizás cambio de opinión.

Y es que hay algo que me dejó muy mal cuerpo de esta primera parte. Karenina va a Moscú para intentar convencer a su cuñada Dolly que se reconcilié con su marido, que le ha puesto unos cuernos descomunales. El principal argumento de Karenina es que el marido (que es su hermano) se arrepiente mucho, el pobre. ¡Pero es que esto es una mentira como una catedral! Y me niego a creer que Anna sea tan tonta como para no ver que, a la mínima oportunidad que tenga, el marido volverá a pegársela a su mujer. Y le voy dando vueltas a esto y me pregunto por qué lo ha hecho Anna. Y mi única conclusión posible es que lo ha hecho para quedar bien con todo el mundo, porque es una vanidosa y quiere ser vista como la que ha conseguido una gran reconciliación y que todo el mundo le esté agradecido eternamente por su buena obra.

Como veis, mi odio por la protagonista no tiene límites. Y es que encima, cuando vuelve con su marido, va y se da cuenta que no le gustan sus orejas, y venga a darle vueltas a lo feas que son las orejas del hombre con el que está casada, como si no las hubiera tenido siempre igual las dichosas orejas. Sin embargo, voy aprendiendo a disfrutar de este odio. Suerte que luego está Levin, que es un amor de personaje y de hombre y de todo. Y (aunque me temo que será muy secundaria) también me gusta mucho la condesa Nordston, porque de momento es la única mujer que no se preocupa por quedar bien con todo el mundo y es capaz de ser sarcástica y lanzar pullas, pero también es capaz de ser buena gente, porque cuando Kitty se ha llevado las calabazas de su vida en el baile es capaz de ayudarla y consolarla.


7 comentarios:

Villano dijo...

Com em sento d'identificat amb el teu comentari de que et costa llegir llibres gruixuts! Que a veure, moltes vegades és una experiència gratificant, però també passa que, mentre estàs invertint certa quantitat de temps en un sol llibre, penses quants altres títols no podries haver llegit i disfrutat ja mentre estaves en un de sol.

D'una altra banda, concordo també amb el que comentes de "Guerra i Pau" i afegeixo que no només s'enconya massa amb Natasha, si no que el desenllaç de Pierre és massa auto complanet perque Tolstoi s'identifica massa amb ell. No sé, però em resulta una mica hipócrita l'adoració que reflexa envers Plató, el paio que coneix quan és empressonat pels francesos, i després l'oblvida com si res quan després palma.
"Guerra i Pau" em va agradar però no entusiasmar, pero això jo tampoc tinc gaire interés per Anna Karenina. Em temo que la perspectiva moral de Tolstoi em resulti massa engaxifosa i obvia i al final no compensi la inversió de temps que suposa la seva lectura. Espero que tú tinguis millor sort! ;)

Núria dijo...

És que mentre estàs llegint un d'aquests llibres gruixudassos no pares de pensar que amb l'estona que tardaràs a llegir-lo en podries haver llegit tres o quatre de normals.

M'alegra saber que no sóc l'única que pensa que en Tolstoi està totalment enconyat de la Natascha. És veritat que en Pierre té una evolució una mica agafada pels pèls, però no em va irritar tampoc massa. Suposo que li perdono perquè en Pierre em queia bé.

La evolució que sí que em va irritar va ser la del príncep Andrei. Que passés de no fer cap cas a les dones a estar (també) totalment enconyat de la Natasha. I és que jo tenia la teoria que, encara que ni en Tolstoi ni ell mateix ho sabessin, era gay; per tot aquell rotllo de tenir tants amics joves als que feia de mentor i allò que deia que totes les heroïcitats que feia les feia "per l'amor dels homes". En fi.

Jo reconec que sóc més de Dostoievski que de Tolstoi. Tot i que en Dosto també és moralista, ho és d'una forma diferent, no tan obvia, com dius. D'en Tolstoi també vaig llegir 'La mort d'Ivan Ílitx' i em va agradar molt més que 'Guerra i pau'.

De moment amb Anna Karenina vaig fent però a vegades penso que no l'acabaré pas, sobre tot quan es posa a parlar de les mans petites i gracioses de l'Anna. ¡I això passa a cada escena que ella surt!

isharayar dijo...

Me estoy meando con lo de las orejas XD

Núria dijo...

Jolín, es que la tía baja del tren y lo primero que ve son las orejas del marido y se dice "¿Ya las tenía así?" Y todo el rato pensando en las puñeteras orejas y se dice "Quizás es que se ha hecho un corte de pelo nuevo y por eso se le ven las orejas más grandes". Y es para matarla y/o decirle "¡Tía, que te casaste con un tipo feo y justo ahora te das cuenta!?"

Y leí por ahí que la nueva versión que quieren hacer con la pava de Keira Knightley parece que tendrá a Jude Law como marido. Y vale que ya no está tan guapo como cuando era más joven, pero tampoco se ha vuelto feo, el pobre.

Villano dijo...

Aixó segur, l'homo-erotisme entre Andrei i Pierre fa saltar guspires de les pàgines del llibre. Que vale, és veritat que a les noveles del XIX i enrere els homes expressen amb tendressa la seva amistat i s'agafen dels braços com a L'educació sentimental de Flaubert i tot això... pero és que aquells dos s'ho volen fer i no saben com. Bé, potser és només cosa de l'Andrei. On està ben clar és a la famosa escena del passeig, on ell li fa un discurs sobre el desengany del matrimoni... en plà que li diu que no està bé i que Pierre te una oportunitat. ¿I perquè Andrei s'enganxa de la Natacha? Perquè se la ofereix el Pierre. Fa una traspossició de la figura del grassonet en ella.

Clar que, si es veritat certa teoria, també pot ser vanitat. He llegit a un parell de llocs que Tolstoi va possar coses seves tant en Pierre com en Andrei. Tot un personatge en si mateix aquest Tolstoi http://blogs.periodistadigital.com/eldivan.php?p=185398&more=1&page=1


Per cert m'anoto La mort d'Ivan Illich, que és una narració més breu i a la biblio del meu poble em sembla que la tenen. Salut!

Núria dijo...

Ostres, m'alegra saber que no sóc l'única que veu un homoerotisme descarat a 'Guerra i pau'. A vegades em dóna una mica la sensació que busco massa aquesta classe de subtext i que és per això que n'acabo trobant.

No me'n recordava de la conversa contra el matrimoni, però ¡és veritat! ¡no podia ser més obvi! I no hi havia caigut en això de que l'Andrei es casa amb la Natascha perquè la hi ofereix en Pierre. ¡Així té molt més sentit!

I moltes gràcies per l'enllaç :-)

Salut!

Gerard Castells dijo...

Les orelles son un simbol. Sempre que acabes detestant la teva parella és per una minucia. Quelcom sobre el qual no havies prestar atenció i arriba un dia q estas asseguda al seu costat i aquella petita cosa et resulta insofrible.

No tha passat mai?